Se le llama Sociedad de la Información o Comunidad Virtual a quien hace uso de la tecnología emergente. La sociedad de la información puede ser definida como una comunidad que interactúa y establece vínculos y relaciones a través del espacio virtual, llámese Internet, y no en un lugar específico.
En el ámbito social, las personas dentro de esta sociedad tienen la oportunidad de entablar relaciones y de relajarse y divertirse. En el año 2000 tan solo el número de comunidades virtuales era de 40 millones por lo que se dice que “la Web es más una creación social que técnica... el objetivo último del Web es apoyar y mejorar nuestra entretejida existencia en el mundo… tenemos confianza en cosas que están a kilómetros y no la tenemos en cosas que están a la vuelta de la esquina. Lo que creemos, aprobamos, aceptamos y de lo que dependemos es representable y, cada vez más, está representado en el Web. Tenemos que asegurar que la sociedad que construimos con el Web es la que pretendemos construir” (BERNERS)
También es importante tomar en cuenta el factor que lleva a la gente a usar los medios de comunicación; esto es la potencia que tienen los formatos de datos usados para representar hipertexto y gráficos, ya que tienen una visibilidad directa y su impacto en la experiencia del usuario y por ende la forma de interactuar.
Es innegable, nuestro pensamiento ya es producto de la interacción con las nuevas tecnologías. Aparentemente no hay escapatoria, en un sentido darwinista, quien se oponga a entrar en esta vida digital o no pueda adaptarse y entender los nuevos medios, está condenado, no a morir, pero lo que es casi lo mismo en esta nueva vida virtual: al ostracismo social.
También es importante tomar en cuenta el factor que lleva a la gente a usar los medios de comunicación; esto es la potencia que tienen los formatos de datos usados para representar hipertexto y gráficos, ya que tienen una visibilidad directa y su impacto en la experiencia del usuario y por ende la forma de interactuar.
Es innegable, nuestro pensamiento ya es producto de la interacción con las nuevas tecnologías. Aparentemente no hay escapatoria, en un sentido darwinista, quien se oponga a entrar en esta vida digital o no pueda adaptarse y entender los nuevos medios, está condenado, no a morir, pero lo que es casi lo mismo en esta nueva vida virtual: al ostracismo social.

